Soy Evangelina, aunque muchos me conocen como Vanyi.
Bioquímica de profesión y amante de la naturaleza.
Hace unos seis años, empezó a latir “Corazón de colibrí”, cuando vivía en pleno monte y sierra cordobesa.
Al estar en íntimo contacto con la naturaleza empecé a elaborar cosméticos utilizando las plantas medicinales que me rodeaban.
Aprendí mucho sobre medicina ancestral indígena y conviví con las comunidades de los pueblos originarios.
Con cada producto busco transmitir la magia y la alquimia de la naturaleza, para que todos podamos disfrutar de las bondades infinitas del amor que nos ofrece todos los días la Madre Tierra.